fbpx

La Enfermedad de Parkinson es la patología neurodegenerativa más frecuente después de la Enfermedad de Alzheimer.
Se  caracteriza por un conjunto heterogéneo de sintomatología motora y no motora. Los síntomas no motores más frecuentes incluyen depresión, estreñimiento, pérdida de olfato, trastornos del sueño y deterioro cognitivo y aparecen de forma precoz incluso años antes del diagnóstico.

Tienen este diagnóstico entre 120000 y 15000 personas en España y cada año se diagnostican alrededor de 10000 nuevos casos. Aunque la mayoría de las personas con esta condición, tienen más de 65 años, según datos de la SEN (Sociedad Española de Neurología) el 15% son menores de 50 años.

Los síntomas más conocidos y visibles tienen que ver con un trastorno motor (lentitud, rigidez, temblor…). Sin embargo, ahora se sabe que los síntomas tempranos de la enfermedad, en realidad no son motores. Estos síntomas precoces, se conocen como síntomas no motores de la Enfermedad de Parkinson y son muy heterogéneos. Entre los más frecuentes están:

  • La depresión
  • El estreñimiento
  • La disminución del olfato
  • el trastorno del sueño REM.
  • El deterioro cognitivo

La presentación de estos síntomas aparece de manera gradual y lenta. Algunos estudios indican que algunos de estos síntomas no motores, pueden aparecer hasta 30 años antes del problema motor. Esto hace que el diagnóstico no sea fácil y  muchas personas con Parkinson tardan hasta 3 años en recibir el diagnóstico desde la primera consulta de Neurología.

El perfil cognitivo de las personas con Enfermedad de Parkinson también es muy variable y depende de múltiples factores. Entre ellos, la edad de inicio de la enfermedad, los déficits cognitivos que se presentan en el momento del diagnóstico o el tipo de Enfermedad de Parkinson. Detectarlo de manera precoz, es esencial para ofrecer a las personas el tratamiento más eficaz, incorporando el tratamiento cognitivo al tratamiento físico y farmacológico.

Numerosos estudios destacan como alteraciones cognitivas iniciales:

  • Lentitud en la velocidad de procesamiento
  • Déficit de atención,
  • Disfunción ejecutiva (tales como flexibilidad cognitiva, iniciación, planificación…). 
  • Disminución de Fluidez verbal

Estos estudios demuestran que inicialmente el deterioro cognitivo suele ser no amnésico, lo que lo diferencia de otras enfermedades, como la de Alzheimer.  A medida que avanza la enfermedad y progresa el deterioro cognitivo, se observa la aparición de mayores dificultades en el lenguaje (denominación y fluidez semántica), orientación y habilidades visoespaciales, y memoria.

Una cuestión muy relevante en el conocimiento de esta enfermedad es la relación entre el movimiento y la cognición. Así, se sabe que las mismas áreas del cerebro que se encargan de la planificación y ejecución de movimientos, también se encarga del procesamiento cognitivo de las acciones. Estas teorías denominadas “embodiment” suponen un aporte importantísimo para la creación de intervenciones más eficaces para las personas con Parkinson. 

La estimulación cognitiva es clave para mejorar su calidad de vida desde el momento del diagnóstico. Los ejercicios tienen que ser específicos para trabajar las funciones cognitivas más afectadas.

Hemos desarrollado un cuaderno de estimulación cognitiva para apoyar a la Asociación Parkinson Asturias. Con este cuaderno de ejercicios tendrás ideas y ejercicios para trabajar con personas con Parkinson o perfiles cognitivos similares. Todas las tareas han sido seleccionadas para estimular la atención, la velocidad de procesamiento, la memoria de trabajo y la flexibilidad cognitiva. Se han desarrollado bajo el enfoque de la Neuropsicología Cognitiva y teniendo en cuenta las teorías “embodiment”.

 

 

Estimulacion cognitiva para la Enfermedad de Parkinson

Cerrar

Carrito

No hay productos en el carrito.