Tradicionalmente la Enfermedad de Parkinson se ha considerado un trastorno motor. Desde que James Parkinson describió en 1817 los síntomas como “parálisis agitante” lo que más se ha estudiado es su clínica motora, siendo cuatro signos los más característicos de la enfermedad: temblor, rigidez, inestabilidad postural y bradicinesia (lentitud generalizada de los movimientos).

Sin embargo, en la actualidad los síntomas no motores están siendo ampliamente estudiados. Muchos de estos síntomas, pueden aparecer incluso 20 años antes de que la enfermedad comience a manifestarse a nivel motor. Entre los más frecuentes están:

  • Problemas cognitivos
  • Alteraciones del estado de ánimo (apatía, depresión)
  • Problemas autonómicos
  • Problemas de sueño

El deterioro cognitivo que puede acompañar a las personas con Enfermedad de Parkinson es muy variado y no muestra un desarrollo homogéneo. Mientras que algunas personas desarrollan demencia rápidamente, muchas otras conviven con la enfermedad sin evidenciar demencia o deterioro cognitivo severo durante muchísimos años.

Para unificar criterios y arrojar luz sobre los diferentes perfiles cognitivos que afectan a las personas con Enfermedad de Parkinson, en el año 2012, la Task Force (los investigadores más influyentes del mundo) de los trastornos del movimiento, estableció los criterios diagnósticos de deterioro cognitivo leve para la Enfermedad de Parkinson. Entre las conclusiones de este trabajo destacan:

  • El deterioro cognitivo leve tiene una prevalencia del 27%.
  • El subtipo más frecuente de DCL es el de dominio único no mnéstico. Es decir, lo más común es que una persona con Parkinson muestre déficit cognitivo sin que haya déficit de memoria.
  • Los déficits cognitivos que se relacionan con el posterior desarrollo de demencia son: fluencia verbal alterada, déficit visuoespacial, alteraciones del lenguaje y problemas de memoria.
  • Para diagnosticar DCL es necesaria una evaluación neuropsicológica en la que se exploren los 5 dominios cognitivos (atención y memoria de trabajo, funciones ejecutivas, lenguaje, memoria y habilidades visoespaciales) con al menos dos tests diferentes.
  • El perfil cognitivo más asociado a la EP es de tipo disejecutivo, es decir, es común encontrar dificultades de razonamiento, planificación, flexibilidad cognitiva, memoria de trabajo, dificultades para acceder a las palabras….síntomas muy parecidos a los que tienen las personas con daño frontal.

En conclusión, es necesaria una exploración neuropsicológica en la que se utilicen al menos dos tests para cada dominio cognitivo para poder diagnosticar deterioro cognitivo leve en personas con Enfermedad de Parkinson. Además, lo más común es que se encuentre un perfil disejecutivo. Es muy importante tener en cuenta, que cuando una persona con Parkinson muestra además problemas de fluidez verbal, déficit visuoespacial, problemas del lenguaje o problemas de memoria es más probable que acabe desarrollando una demencia.

Detectar el deterioro cognitivo en fase leve es importante para que la persona y su entorno comiencen a buscar formas de mantener lo máximo posible la calidad de vida de la persona afectada. La estimulación cognitiva es un recurso no farmacológico indispensable en el tratamiento de los déficits cognitivos.

 

Materiales recomendados de estimulación cognitiva para personas con Enfermedad de Parkinson

 

 

Referencias:

Garcia-Ruiz, P. J., Chaudhuri, K. R., & Martinez-Martin, P. (2014). Non-motor symptoms of Parkinson’s disease A review… from the past. Journal of the neurological sciences, 338(1), 30-33.

Litvan, I., Goldman, J. G., Tröster, A. I., Schmand, B. A., Weintraub, D., Petersen, R. C., … & Aarsland, D. (2012). Diagnostic criteria for mild cognitive impairment in Parkinson’s disease: Movement Disorder Society Task Force guidelines. Movement Disorders, 27(3), 349-356.

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